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El olvidado
asombro de estar vivos;
amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
el mundo cambia
Si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres:
"déjame ser tu puta", son palabras
de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
Enamorados de
su semejanza,
mejor comer el pan envenenado,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida,
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta;
Mejor la castidad, flor invisible
que se mece en los tallos del silencio,
el difícil diamante de los santos
que filtra los deseos, sacia al tiempo,
nupcias de la quietud y el movimiento,
canta la soledad en su corola,
pétalo de cristal en cada hora,
el mundo se despoja de sus máscaras
y en su centro, vibrante transparencia,
lo que llamamos Dios, el ser sin nombre.
PIEDRA DE SOL (FRAGMENTO)
OCTAVIO PAZ
se contempla en la nada, el ser sin
rostro
emerge de sí mismo, sol de soles,
plenitud de presencias y de nombres |
CADA VEZ QUE
YO TE MIRO
Cada vez que
yo te miro,
no puedo comprender.
Que la sensación
que siento,
no me debe pertenecer.
Pero es que
controlarlo no puedo.
Cada vez que te miro,
de mí mismo ya no soy dueño.
Un embrujo
tuyo
me tiene perdido.
Y no se, el por que
me siento tan dolido.
Ya que cuando
no te veo,
cuando no te siento conmigo,
parezco un perro sin dueño.
Un ser que perdió su camino.
Alguien que té necesita
para mantenerse vivo.
Te veo y
contigo me río.
¡Pero sabes!
Como tu,
yo no me fío.
La seguridad
tiene que ser mutua.
Por favor comprende.
Nuestro amor tiene que ser
algo más que
un sueño divino.
Tiene que tener la realidad
en la que tu y yo vivimos.
Comprendo que
no podemos alterar la situación.
Que necesitamos tiempo,
y un poco más de amor.
Pero el dolor
que me sale del pecho al no mirarte;
Al igual que al amor que nace al acercarme.
Solo la ves tu,
como una pequeña insinuación.
Algo que tal
vez, algún día
tenga en tu vida,
tu completa aprobación.
MIGUEL
GARCÍA
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HOY
Hoy llueve
profunda tristeza en mi alma
se me oscurece el corazón y el pensamiento
por la necia costumbre de vivir de tu recuerdo
que me envuelve entre su bruma y
me besa, inevitablemente todo el tiempo.
Hoy
sé que fui una triste pesadilla
queriendo convertirse en sueño,
tu amor era sólo un espejismo
inalcanzable siempre.
Hoy
tu amor
que me hizo levantarme de la nada
me mira desde su puerta dorada,
como un ídolo de piedra
y no me dice nada.
Dejaste que te besara como se besa un sueño.
Con un beso que quedó preso en el tiempo
y no se termina nunca.
Hoy
Mi corazón se marchita entre las sombras
de mi pena, muriendo poco a poco
sin la magia de tu presencia.
Te amé tanto!
En forma tan insospechada
que a veces me imaginaba
que tú también me amabas
y vivía sólo para mirarme
en el liquido cristal de tu mirada.
Hoy
mis ilusiones rotas por el soplo fatal del olvido
arañan mi corazón polvoriento,
con el eco fugaz de lo que fue mi frágil sueño
que me hizo imaginar un final diferente para mi cuento.
Hoy
sólo aletea en mi cielo el pájaro negro de la pena
que se agazapa en mi pecho
y me hiere
y me quema.
Hoy
no sé olvidar tu amor
que me hizo sentirme viva
que me enseñó a comprender
que soy alguien y no sólo algo
Que me hizo ver de frente al amor
con una sola mirada.
Hoy
no sé olvidar tu ser
que fue el amor en persona
que me elevó por los cielos
con tan sólo un simple !hola!
Con esa sonrisa tuya diferente y cegadora
con la fuerza y el encanto
de arrojarle en cara al viento
inquietudes
dudas y temores
que me estremecen
Hoy
que se escapa de mis manos
el perfume azul
de tu recuerdo amado.
Ana Luisa
Arellano
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